sábado, 10 de agosto de 2013

Pokémon. Inicios.

-Bueno, aquí estamos de nuevo, tú y yo. Definitivamente, no me vencerás ésta vez, tengo al equipo perfecto para vencerte y todos al nivel cien. Bien, hora de la verdad, Red.


Esto parecía ser un día más, en la vida de un chico cualquiera al que le llamaban la atención los pokémon. Pero, ciertamente, no era otro día, como cualquier otro, había, no solo un chico, eran exactamente, mil setenta chicos y chicas, jugando con sus consolas Double Screen y Game Boy, alrededor del mundo. Todos, jugando alguna de las versiones de pokémon. Desde la primera generación hasta la última. Todos y cada uno de ellos, estaban por acabar al cien por ciento, su juego.

Todos estaban conectados, ya que todos habían llenado su Pokédex, transmitiéndose los pokémon uno al otro, a través de intercambios. Lo curioso era, que fuera éste, el primer vídeo-juego de pokémon que cada uno jugaba y que además, terminarían al cien por ciento. ¡Todos al mismo tiempo! Estaba predestinado que así fuera. Pero, cuando todos tenían exactamente, un 99.9 por ciento del juego completado, el chico que estaba combatiendo con Red, logró vencerlo y terminar el juego cinco segundos antes que el resto.

Cuando llegó el momento en que todos completaron el juego, todas las consolas se apagaron repentinamente y al mismo tiempo. Y todos esos pokémon trainers parecieron haber sido víctimas, del canto de un Jigglypuff, pues todos cayeron en un muy profundo sueño.

El primero en cumplir la profecía de “Los mil setenta”, fue el primero en despertar. Él, deslumbrado por la luz que había y completamente desorientado, dijo:-¿Dónde estoy?


Su pregunta tuvo por respuesta, la aclaración de su vista, lo que le permitió ver una figura extraña, aunque, peculiarmente familiar. Pero, algo era seguro... no tenía forma humana.

-Despierten todos, yo se los ordeno.


En ese preciso instante, el chico notó, que no estaba sólo. Algunos estaban desconcertados, otros maravillados y el resto asustado. Era un lugar precioso, pero, ¿como llegaron a allí? y ¿con cual motivo?

-Yo mismo, les explicaré todo lo que necesitan saber.
-¿Tú quién eres?-Preguntó una chica.
-Dirígete con más respeto hacía tu señor y creador de todo lo que ves y conoces. Ésta es la forma mejor conocida por ustedes, como, "Arceus".


Todos lograron por fin distinguir de la silueta, al magnífico y todopoderoso, Arceus. Quien estaba en los cielos, luciendo de la forma más majestuosa que se puedan imaginar. Al verse ante él, por respeto, todos se hincaron en una rodilla, en señal de reverencia.

-Yo les necesitaba a ustedes aquí, pues son parte de la gran profecía de "Los mil setenta", quienes se supone, traerán paz a los dos mundos que fueron obra y gracia mía. Pero, para llevar tranquilidad a un lugar que alguna vez lo tuvo, deben saber la razón, del cese de la felicidad.


Arceus, comenzó a contarle a sus creaciones, la historia del comienzo de todo y todos.

Según Arceus, él creó a los pokémon y les dijo que poblaran el mundo y les permitió hacer, lo que ellos quisieran, pero, él seguía insatisfecho, sentía que aún faltaba algo por hacer, ya que el mundo aún estaba muy vacío. Entonces, decidió crear al humano.

La convivencia entre humanos y pokémon, parecía ir de maravilla, aunque, algo inquietaba al creador, puesto que algunos pokémon no parecían estar del todo contentos, con eso compartir el mundo con los humanos.

Las inquietudes, terminaron por ser un problema verdadero. Un gran grupo de los pokémon, decidió acabar con los humanos. Pero, al empezar a matar a los humanos, se dieron cuenta que lo que realmente saciaba su hambre, era la carne. Empezaron a perder la cordura y el sentido, hasta el punto en que se asesinaban entre ellos mismos, muchos otros de ellos, solo comían plantas.

Por supuesto, los humanos no estaban dispuestos a dejar, que los dinosaurios acabaran con ellos, solo porque sí. Los humanos, pidieron el permiso de Arceus para defenderse y él se los permitió. Pero, era cuestión de tiempo, para que algo peor sucediera.

Un gran grupo de humanos, convenció al resto, de asesinar a todos los pokémon que existiesen. Ellos le hicieron creer a la humanidad, que todo pokémon, era una amenaza. Y fue allí, cuando el exterminio masivo de pokémon y humanos, estaba por comenzar. Arceus envío meteoros a la tierra, para extinguir a todas sus creaciones.

Luego de unos miles de años de pensar en sus errores, Arceus le volvió a dar una oportunidad a los pokémon y a los humanos, pero en vista que los humanos encontraron pinturas que relataban la historia que ya había ocurrido y que el grupo de humanos que quería acabar con los pokémon, no desapareció del todo. Él, creó otro mundo, un mundo en los sueños de quien quiera que decidiera creer y cuidar a los pokémon, en donde iban a habitar los siguientes pokémon, que él iba a crear.

-Tengo una pregunta-Dijo una de las chicas.
-Adelante, hija mía.
-¿Quienes eran esos pokémon que nombraste?
-Miles de años más tarde, esos primeros pokémon, fueron nombrados por el hombre, como "Dinosaurios".
-Dice entonces-Exclamó otro chico y continuó- ¿que los dinosaurios, eran pokémon?
-Así es. ¿Alguna otra pregunta?
-¿Podrías explicarnos el por qué de ésta reunión?
-Necesito saber quien está dispuesto, a ser parte del mundo pokémon.
-¿Acaso piensas que alguien va a rechazar ésta oferta?
-Me temo hijo mío, que aún no lo saber todo.


Todos guardaron silencio, al ver que Arceus aún debía decir más.

-Quien esté dispuesto a ser parte de éste mundo. Correrá el peligro de morir en la tierra.

Arceus les explicó a todos, que las personas que no quieren que los pokémon existan, no van a tolerar a otros que piensen o que estén, a favor de los pokémon.

-Por eso, les permitiré escoger:
Decidan vivir una vida, fuera de lo que yo siempre quise para pokémon y humanos, o, permanezcan del lado de los pokémon.


Arceus antes de dejar que alguien hablara, dijo:-No deben escoger ya, el día de mañana a las 9 pm, deberán haber escogido. Sé que todos tienen un objeto referente al mundo pokémon, antes de las 10 pm, deberán estar en sus camas y acostarse con ese objeto.
-Pero
-Todas las preguntas serán respondidas a su tiempos, hijos míos. Por los momentos, piensen todo, en verdad es un sacrificio. Un sacrificio, que vale la pena.


Celebi se acercó a Arceus, para decirle:-Espero sepas lo que haces.
-La única forma de permitirles a todos ustedes volver a ese mundo, son ellos.
-Lo sé, pero...
-Confía en mi, Celebi. Algo me dice, que muchos tendrán que morir y que todo aún es incierto, pero, todo depende del esfuerzo de ellos.
-¿Qué hace que confíes tanto en los humanos?
-Son mis creaciones y debo tener fe en ellos, aún cuando son pocos los que tienen fe en mí.

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